| Tras desechar varias ideas, "hice muchos bocetos; algunos los rompí, otros los conservo y darían para cuatro carteles más", el artista decidió centrarse en el sentimiento religioso de la fiesta para plasmarlo en el cartel mediante esas tres escenas: la pasión, "con la sublime cabeza del Señor que lleva esa advocación y que es una de las joyas de la cristiandad". La muerte, "del Señor de la Providencia, con esa placidez no exenta de dramatismo en el regazo de la Virgen de los Dolores, en su paso, como si fuera una nave que se abre camino entre las nubes de incienso". Y la resurrección, "en el interior de la Catedral, iluminado el palio de la Esperanza, que nos hace sentir la resurrección de Cristo a través de su cara". Dubé también se detuvo en resaltar que, para pintar el paso de misterio de los Servitas, se había valido de la luz neutra del atardecer. Y Para representar la estación de penitencia, cogió parte del último tramo de cirios verdes de la Macarena, cofradía en la que lleva más de 60 años de hermano. "Algo que nunca se había representado: Pasión, Servitas, la Puerta de los Palos, y los nazarenos cumpliendo el final de la estación de penitencia en el interior de la Catedral".
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